Pivo en el castillo de Chenonceau

Chenonceau, Chambord y Loches

Ruta castillos del Loira: Chenonceau, Chambord y Loches

Amanece el día soleado en el Castillo-Hotel de La Boudasiere y arrancamos la ruta con alegría para visitar 4 castillos: Chenonceau, Chambord, la Cité Royale de Loches e incluimos también aquí el Hotel-Castillo en el que nos alojaríamos esa noche, Le Château de Chissay.

En esta ruta se encuentra también el castillo de Cheverny, pero los perros tienen prohibido el acceso tanto en el interior como en el exterior del castillo. En el recinto de sus instalaciones conviven una centena de perros cruce entre Fox Hound inglés y Poitevins francés, con lo que perros ajenos podrían afectar a su comportamiento según nos han comentado, de ahí la prohibición de las mascotas, por lo que no lo visitamos.

 

CHENONCEAU

 

Vista del castillo de Chenonceau reflejado en el agua desde el jardín de Catalina
Vista del castillo de Chenonceau reflejado en el agua desde el jardín de Catalina

En este castillo los perros están permitidos en el exterior con correa y en el interior en brazos/mochila.Entrada jardines + interior castillo 13.00 Euros/persona (2017). Perros gratuitos.

 

El Castillo de Chenonceau es uno de los Castillos del Loira imprescindibles si visitáis el Valle, tanto si se viaja con perro como si no. Para nosotros es sin duda nuestro favorito. Como ya sabíamos que era posible visitarlo con Pivo al completo, jardines e interior, fue el primer Castillo que visitamos en este día para tener tiempo suficiente y poder recorrerlo con calma. Si os decidís a visitarlo, reservad al menos 3-4 horas para la visita, no os arrepentiréis.

 

Vista del castillo de Chenonceau desde el lado del bosque
Vista del castillo de Chenonceau desde el lado del bosque

 

Hay parking propio del Castillo gratuito, con lo que la distancia caminando a la taquilla es muy corta. En la taquilla ya nos encontramos un cartel que nos indica que el recinto es pet Friendly y nos disuade de dejar a nuestro perro en el coche advirtiendo de que si lo hacemos en un día de calor pueden romper la ventanilla para sacarlo.

 

Cartel en la taquilla de Chenonceau disuasorio de dejar perros en los coches
Cartel en la taquilla de Chenonceau disuasorio de dejar perros en los coches

 

La visita comienza desde la taquilla con un trayecto por un sendero que lleva directamente a los jardines frontales del Castillo. En este tramo uno ya se da cuenta que está en un lugar pet Friendly al encontrarse con bebederos para perros.

 

Bebedero para perros en los jardines del castillo de Chenonceau
Bebedero para perros en los jardines del castillo de Chenonceau

 

Desde los jardines frontales se tiene una panorámica preciosa del entorno, y desde aquí hay 3 opciones, visitar los 2 jardines ubicados al Este y al Oeste del Castillo, el Jardín de Catalina y el Jardín de Diana respectivamente, o dirigirse a la explanada desde donde se accede al interior de Chenonceau.

Como era temprano por la mañana, comenzamos la visita por el exterior y los jardines ya que todavía no había muchos turistas y era un buen momento para sacar fotografías.

Sendero entre la taquilla y los jardines del castillo de Chenonceau
Sendero entre la taquilla y los jardines del castillo de Chenonceau

 

Comenzamos dirigiéndonos hacia el Jardín de Catalina de Médicis, al Este del Castillo. Para acceder a él paseamos por los jardines frontales de la Galería de las Cúpulas, preciosos con sus flores y senderos.

El Jardín de Catalina ocupa una superficie de 5.500 m2 y desde él se tiene una magnífica vista de la fachada Este del castillo que en ocasiones puede verse reflejada en el agua del foso.

 

Vista del castillo de Chenanceau reflejado en el agua desde el jardín de Catalina
Vista del castillo de Chenonceau reflejado en el agua desde el jardín de Catalina

 

El diseño de este jardín se basa en 5 paneles de césped alrededor de un estanque circular y punteados por bolas de boj. Rosales y lavanda crecen en este jardín.

 

Vista del castillo de Chenonceau desde la fuente del jardín de Catalina
Vista del castillo de Chenonceau desde la fuente del jardín de Catalina

 

Al Oeste del Castillo de Chenonceau se encuentra el Jardín de Diana de Poitiers al que se accede pasando al lado del edificio de la cancillería. La estructura del jardín no ha cambiado desde su creación por Diana de Poitiers: dos vías perpendiculares y otras 2 vías en diagonal delimitando ocho triángulos de césped que ocupan 12.000 m2, y en el centro el chorro de agua original. Es impresionante pasear con perro por las terrazas elevadas que protegen el jardín y visualizar todas las especies de flores y arbustos que adornan este jardín, además de tener una buena perspectiva de la fachada Oeste del Castillo.

 

Vista del jardín de Diana desde el castillo de Chenonceau
Vista del jardín de Diana desde el castillo de Chenonceau

 

Vista del jardín de Diana y de la fachada oeste del castillo de Chenonceau
Vista del jardín de Diana y de la fachada oeste del castillo de Chenonceau

 

Una vez paseado por los jardines y disfrutado de su belleza, nos dirigimos a la explanada de la entrada donde se encuentra la Torre de Marques. Cuando se construyó el Castillo de Chenonceau sobre el río Cher en el siglo XVI, Tomás Bohier y su mujer Katherine Briçonnet mandaron derribar la fortaleza medieval de la familia Marques que allí había, y conservaron solamente esta torre del homenaje, que fue remodelada al gusto renacentista.

 

Vista de la torre del Marques
Vista de la torre de Marques

 

Y comienza desde aquí la visita del interior de Chenonceau, momento en el que tenemos que coger a Pivo en brazos para poder visitarlo. Esto puede parecer poco pet friendly, pero al menos existe la posibilidad de visitarlo y no tener que hacer turnos. Sorprendidos nos quedamos al ver a una pareja visitando el interior con su pastor alemán en brazos, ¡¡¡claramente es cuestión de querer hacerlo!!!

La visita se divide en 4 plantas que posee el Castillo:

  • Planta 0: en esta planta se puede visitar la Sala de la Guardia donde sus paredes están cubiertas por tapices del siglo XVI, la Capilla con sus imponentes vidrieras (pudimos entrar con Pivo), el Aposento de Diana de Poitiers, el Gabinete Verde desde donde trabajaba Catalina de Médicis gobernando Francia tras la muerte de su marido Enrique II, y la Biblioteca con unas vistas magníficas del río y del jardín de Diana.

 

Algunas estancias de la planta 0 del castillo de Chenonceau
Algunas estancias de la planta cero del castillo de Chenonceau

 

Desde el aposento de Catalina se desemboca a la Galería por un pasadizo y nos pareció impresionante cruzar sus 60 metros de largo con Pivo.

 

Galeria de la planta 0 y salida hacia el otro lado del río
Galeria de la planta 0 y salida hacia el otro lado del río

 

Al final de la Galería hay una puerta al exterior desde donde se tiene una vista muy bonita del Castillo de Chenonceau. Hay un sendero pegado al río para recorrer paseando y también un bosque para hacer una ruta, por lo que los perros se lo pasan genial en esta zona. Eso sí, solamente se puede acceder desde el interior del Castillo.

 

Vista de Chenonceau desde el otro lado del río
Vista de Chenonceau desde el otro lado del río
  • Planta -1: Volvimos a atravesar la Galería desde el exterior para continuar la visita del interior de Chenonceau, y unas escaleras desde la planta cero dan paso a las Cocinas. Esta escalera es remarcable especialmente por tratarse de las primeras escaleras rectas construidas en Francia siguiendo el modelo italiano. En las cocinas se encuentra la chimenea más grande del castillo al lado del horno panadero, y se puede visitar también la despensa y el comedor del personal del castillo. En esta planta también se encuentran 2 salones visitables, el Salón Francisco I con su bella chimenea renacentista, y el Salón Luis XIV donde se encuentra un retrato del rey Luis XIV que él mismo regaló a su tío el Duque de Vendôme en su visita a Chenonceau.

 

Detalles de la planta -1 del castillo de Chenonceau
Detalles de la planta -1 del castillo de Chenonceau

 

  • Planta 1: Esta planta es la más hermosa a nuestro parecer ya que en ella se visitan varios aposentos con mobiliario de la época además de otra Galería, La Galería de Médicis, con una colección de pinturas, tapices, y otros objetos de arte. Cuando subes a este piso te encuentras primeramente con el vestíbulo de Katherine Briçonnet desde donde se puede observar la explanada con la Torre de Marques desde un lado y el Jardín de Diana desde otro. Desde aquí se visita el Aposento de las 5 reinas, denominada así en recuerdo de las 2 hijas y las 3 nueras de Catalina de Médicis, el Aposento de Catalina de Médicis, el Aposento de César de Vendôme, tío de Luis XIV y propietario de Chenonceau en 1624, y el Aposento de Gabriela de Estrées, el gran amor del rey Enrique IV.

 

Aposentos de la planta 1 del castillo de Chenonceau
Aposentos de la planta 1 del castillo de Chenonceau

 

  • Planta 2: en este último piso del castillo nos encontramos con un Vestíbulo donde el mobiliario, el pavimento del suelo y las obras de arte son del Renacimiento. En esta planta está también el Aposento de Luisa de Lorena, mujer del rey Enrique III que tras el asesinato de su marido se instaló en Chenonceau en el año 1589, lo que marca el ambiente fúnebre de esta habitación.

 

Acceso, vestíbulo y vistas desde la planta 2 del castillo de Chenonceau
Acceso, vestíbulo y vistas desde la planta 2 del castillo de Chenonceau

 

Finalizamos la visita por el interior del Castillo y de regreso hacia el parking, nos desviamos del sendero para visitar el Laberinto, hecho con 2.000 tejos ocupando una hectárea. La mejor vista es desde el centro donde está la glorieta. Esta construcción está coronada por una estatua de Venus y a su lado otra de una ninfa con Baco niño sobre un trozo de madera. Al final del Laberinto se encuentran las Cariátides, Palas y Cibeles, y los Atlantes, Hércules y Apolo, que adornaban la fachada del castillo de Chenonceau y han sido reunidas detrás del laberinto.

 

Cariátides y Atlantes que adornaban la fachada del castillo de Chenonceau
Cariátides y Atlantes que adornaban la fachada del castillo de Chenonceau

 

 CHAMBORD 

 

Vista del castillo de Chambord desde el acceso del parking
Vista del castillo de Chambord desde el acceso del parking

 

En este castillo los perros están permitidos en el exterior con correa. No permitidos en el interior (ni en la parte exterior tras la muralla) ni siquiera en brazos/mochila. El castillo solo es visible desde fuera de la muralla, pero igualmente merece la pena la visita ya que las vistas son excepcionales. Parking 4.00 Euros/coche desde al que se accede a la zona exterior gratuita. Entrada interior castillo 13.00 Euros/persona (2017).

 

El Castillo de Chambord fue creado por Fernando I en el Renacimiento y es el castillo más grande de la zona del Loira con lo que verlo desde el exterior ya llama mucho la atención por su belleza. Está rodeado de un bosque y de unos jardines chulísimos por los que pudimos pasear con Pivo y desde donde se obtienen las mejores vistas del Castillo y se aprecia su magnitud.

 

Vista del castillo de Chambord desde los jardines de la entrada principal
Vista del castillo de Chambord desde los jardines de la entrada principal

Los bosques de Chambord forman el mayor parque amurallado de Europa con 5.440 héctareas, y en él se puede observar una gran variedad de paisajes. Nosotros no accedimos al interior del Castillo ya que teníamos que hacerlo por turnos y no nos apetecía desperdiciar tanto tiempo (la visita requiere unas 2 horas mínimo), y preferimos pasear relajados por el bosque y por los jardines del Castillo. Sin embargo, entendemos que la visita de las salas interiores merece realmente la pena por lo que hemos leído en diversos blogs.

 

Vista del castillo desde los jardines laterales
Vista del castillo desde los jardines laterales

 

Vista del castillo de Chambord entre la vegetación
Vista del castillo de Chambord entre la vegetación

Otra perspectiva preciosa de Chambord es desde el lago. Aquí nos sentamos en el muro para comer tranquilos unos bocadillos adquiridos en el propio castillo (hay cafetería-restaurante en el exterior) con vistas excepcionales al Castillo.

 

Vista del castillo de Chambord desde el lago
Vista del castillo de Chambord desde el lago

 

CITÉ ROYALE DE LOCHES 

 

Entrada a la fortaleza de la Citè Royale de Loches
Entrada a la fortaleza de la Cité Royale de Loches

 

En este castillo los perros están permitidos por la ciudad con correa. No permitidos en el interior del Donjon-Torreón (en el exterior si permitido) ni en el Logis Royal (exterior ni interior). Entrada ciudad gratuita, entrada Torreón + Logis Royal 8.50 Euros/persona (2017).

 

Loches es una ciudad medieval preciosa que recomendamos visitar ya que pasear por sus calles empinadas empedradas es sentir que regresas atrás en el tiempo.

Vista del ayuntamiento de Loches desde una de sus calles
Vista del ayuntamiento de Loches desde una de sus calles

 

Pivo paseando por una calle de Loches
Pivo paseando por una calle de Loches

 

La ciudad está dominada por un enorme Torreón construido por el Conde Anjou en el siglo IX. Esta obra de la arquitectura romana servía de defensa a la ciudad fortificada y también se utilizó como prisión a finales de la Edad Media. No se puede acceder al interior con perro, pero sí se puede pasear con él por los jardines exteriores medievales ubicados a pie del torreón, por lo que se puede admirar esta joya de la arquitectura desde esa perspectiva.

 

Vista del Donjon desde los jardines
Vista del Donjon desde los jardines

 

El Logis Royal o la Casa Real tampoco es accesible para las mascotas. Su fachada de estilo gótico está ubicada en un alto y domina toda la ciudad, por lo que puede observarse desde diferentes puntos mientras uno pasea por las callejuelas de Loches. Este Logis ocupa un lugar muy importante en la historia de Francia ya que es el lugar donde Juana de Arco, tras su victoria en la batalla de Orleans, se encontró con el que sería el futuro Rey Carlos VII, propuesta su coronación por la propia Juana en una sala de este Edificio Real.

 

Vistas del Logis Royal desde diferentes puntos de la ciudad medieval de Loches
Vistas del Logis Royal desde diferentes puntos de la ciudad medieval de Loches

 

En la ciudad de Loches, en el interior de la zona medieval, hay un Jardín Botánico donde está permitido el acceso con mascotas y desde donde se tiene una vista muy buena del Logis Royal y de la Iglesia Saint Ours.

 

Vista desde el jardín botánico de el Logis Royal y de la Iglesia Saint Ours.
Vista desde el jardín botánico de el Logis Royal y de la Iglesia Saint Ours.

 

Nos quedamos paseando por este parque con estas vistas tan chulas hasta el atardecer, momento en el que decidimos buscar sitio para cenar.

Para cenar nos quedamos en la propia Cité Royale ya que nos apetecía quedarnos relajados paseando por sus calles medievales, y encontramos un restaurante que nos encantó, La Galerie B, donde nos permitieron cenar con Pivo en el interior sin problema, hasta les extrañó que preguntásemos si podía… La decoración preciosa y la cena excepcional, un menú gastronómico exquisito acompañado con maridaje de vinos. Teniendo en cuenta la ubicación, calidad y cantidad de comida, no nos pareció nada caro, 106 Euros 2 personas, por lo que lo recomendamos 100%.

 

Exterior de La Galerie B en pleno casco histórico de Loches
Exterior de La Galerie B en pleno casco histórico de Loches

 

Espectacular cena en la Galerie b
Espectacular cena en la Galerie b

 

HOTEL CHATEAU DE CHISSAY 

 

Hotel Chateau de Chissay
Hotel Chateau de Chissay

 

En este castillo reconvertido en hotel en 1985, los perros son bienvenidos en la habitación con un suplemento de 20 Euros/noche y pueden acceder a todas las instalaciones del hotel, tanto interiores como exteriores, incluida la sala de desayuno.

 

 

Salón de desayuno interior del Hotel Chateau de Chissay
Salón de desayuno interior del Hotel Chateau de Chissay

El castillo fue construido bajo el mandato de Carlos VII en el siglo XV y tanto Carlos VII como Luis XI han residido en él.

 

Entrada al Hotel Chateau de Chissay
Entrada al Hotel Chateau de Chissay

 

Vista del Hotel Chateau de Chissay desde la piscina
Vista del Hotel Chateau de Chissay desde la piscina

De cara a la habitación nosotros reservamos la habitación estándar, pero nos ampliaron la categoría una vez allí y nos dieron habitación superior, evidentemente no nos quejamos por ello ;-). Ideal la bañera para darse un buen baño de espuma…

 

Dormitorio en el Hotel Chateau de Chissay
Dormitorio en el Hotel Chateau de Chissay

 

Otras estancias de la habitación y vistas a la piscina y el patio interior del Hotel Chateau de Chissay
Otras estancias de la habitación y vistas desde la habitación a la piscina y el patio interior del Hotel Chateau de Chissay

Como llegamos de noche al hotel ya que habíamos cenado en Loches, nos fuimos a descansar temprano para así levantarnos con tiempo al día siguiente y desayunar tranquilos. ¿No os parece increíble poder dormir con vuestro perro en un Castillo del siglo XV?

De Tours a Amboise

RUTA CASTILLOS DEL LOIRA: DE TOURS A AMBOISE

El segundo día comienza nuestra ruta por los castillos del Loira desde Tours, que hemos dividido en 4 días por ubicaciones próximas entre sí de los castillos a visitar, aunque hay múltiples combinaciones buenas según los alojamientos escogidos. Este primer día visitamos 4 castillos: Domaine de Candé, Amboise, Clos Lucé y Gaillard. Incluimos aquí un quinto castillo, Le Château de la Bourdaisière, que funciona actualmente como hotel y fue nuestro alojamiento de esa noche. ¡¡Si!! Dormimos en este Castillo con Pivo ya que los perros son bienvenidos.

 

CASTILLO DOMAINE DE CANDÉ 

 

Domaine de Candé
Domaine de Candé

En este castillo los perros están permitidos solamente en el exterior con correa, no están permitidos en el interior, ni siquiera en brazos/mochila. Entrada jardines gratuita, interior Castillo 7,00 Euros/persona (2017). Perros gratuitos.

 

Está ubicado a 20 minutos en coche de Tours, y aunque no es uno de los Castillos que suelen aparecer en las guías como imprescindible de visitar, salimos de nuestra ruta hacia Amboise y lo visitamos igualmente ya que habíamos leído que los perros son bienvenidos en los jardines. La visita merece mucho la pena a nuestro parecer. Apenas encontrarás en él turistas, lo que unido a las maravillosas vistas al valle del Indre y al remanso de paz que transmite os hará pasar un rato muy relajante si tomáis asiento en alguno de sus columpios o bancos.

 

Vistas al valle del Indre desde los jardines del Domaine de Candé
Vistas al valle del Indre desde los jardines del Domaine de Candé

 

Sillas para relajarse en los jardines del Domaine de Candé
Sillas para relajarse en los jardines del Domaine de Candé

 

El castillo tiene parking gratuito, y desde él se accede directamente a la zona de los jardines, que es también gratuita. Para llegar al Castillo Domaine de Candé hay que recorrer parte de los jardines ya que el Castillo está ubicado hacia la zona final.

 

Entrada al Domaine de Candé
Entrada al Domaine de Candé

El Domaine de Candé es un pequeño castillo rehabilitado en 1853 por la familia de los Drake del Castillo, y aunque no está permitida la entrada de perros en el interior, hay una ruta de 3 Km (aproximadamente 1 hora) por el Parque del Castillo, ubicado alrededor del mismo, desde donde se pueden ver diferentes perspectivas del edificio y donde los perros se lo pasarán genial paseando por el bosque.

 

Vista del Domaine de Candé desde la ruta que lo bordea
Vista del Domaine de Candé desde la ruta que lo bordea

 

CASTILLO DE AMBOISE 

 

Vistas del castillo de Amboise desde la capilla de San Huberto
Vistas del castillo de Amboise desde la capilla de San Huberto

 

En este castillo los perros están permitidos en el exterior con correa y en el interior en brazos/mochila. Prohibido los perros en los subterráneos. Entrada 11,50 Euros/persona (2017). Perros gratuitos.

 

El Castillo de Amboise es uno de los que más nos ha gustado de este viaje, y se encuentra además entre los Castillos imprescindibles a visitar cuando se viaja al Valle del Loira, viaje uno con perro o sin él.

Amboise es una ciudad ocupada desde el Neolítico, convirtiéndose en su momento en la principal ciudad del pueblo celta de los Turones. El primer foso del castillo fue construido en el siglo IV, pero fue en el renacimiento cuando Carlos VIII casado con Ana de Bretaña se estableció en el castillo y le dio la forma actual.

Para aparcar, hay un parking gratuito junto al río muy cerca del Castillo. Tuvimos la suerte de encontrar sitio ya que son solo 10 minutos caminando hasta la entrada de Amboise.

Nada más acceder al recinto nos encontramos con una zona ajardinada delante del imponente Castillo. Paseamos un rato por esta zona y visitamos la Capilla de San Huberto y la Torre de los Mínimos desde donde se pueden contemplar unas vistas muy buenas de la ciudad de Amboise.

Vista de la torre de los Mínimos desde la muralla del castillo de Amboise
Vista de la torre de los Mínimos desde la muralla del castillo de Amboise

 

Capilla de San Huberto en el castillo de Amboise, aqui descansan los restos de Leonardo da Vinci
Capilla de San Huberto en el castillo de Amboise, aqui descansan los restos de Leonardo da Vinci

Como veníamos de pasear por el Castillo de Domaine de Candé, comenzamos la visita de Amboise por el interior del Castillo en lugar de por los jardines ya que Pivo tenía que ir en brazos y justamente venía de corretear y caminar bastante.

Como podéis imaginaros, la visita completa del interior del Castillo de Amboise requiere tiempo (mínimo una hora),por lo que recomendamos que lo tengáis en cuenta a la hora de planificar vuestro viaje.

Interior de la Torre de los Mínimos
Interior de la Torre de los Mínimos

 

Tejado de la torre de los Mínimos
Tejado de la torre de los Mínimos

Y si el interior del Castillo de Amboise nos gustó, pasear por sus espectaculares jardines con la postal de fondo del exterior del Castillo nos enamoró.

 

Vista del jardín de Nápoles y del castillo de Amboise
Vista del jardín de Nápoles y del castillo de Amboise

 

La Terraza de Nápoles es la parte más bonita a nuestro parecer con sus 3 miradores que dominan el Loira. La Terraza superior bordea la muralla medieval al Norte de la finca, y el mirador del “Puerco Espin” permite ver los fosos secos romanos que defendían el acceso a la fortificación.

Vista del castillo de Amboise y del río Loira desde el jardín de Nápoles
Vista del castillo de Amboise y del río Loira desde el jardín de Nápoles

Los jardines paisajísticos lo conforman varios caminos que discurren por el parque. Merece la pena dedicarle al menos una hora para pasear por ellos tranquilamente con vuestro perro. En la parte baja del parque podréis ver el busto dedicado a Leonardo Da Vinci,cuya ubicación marca el primer sepulcro del inventor donde fue inhumado inicialmente según su voluntad.

 

Busto de Leonardo da Vinci en el jardín del castillo real de Amboise
Busto de Leonardo da Vinci en el jardín del castillo real de Amboise

 

En la parte alta se encuentra la terraza del Jardín de Oriente que honra la memoria de los compañeros del emir Abdelkader fallecidos en Amboise.

Vista del castillo de Amboise y de la capilla desde el jardín de Oriente
Vista del castillo de Amboise y de la capilla desde el jardín de Oriente

Como habíamos dedicado más tiempo de lo esperado en visitar Amboise, no nos paramos en un restaurante a comer y cogimos unos sándwiches y unas crepes para comer rápidamente, parte del menú lo comimos de camino al siguiente Castillo, el de Clos Lucé, ubicado a 10 minutos andando desde Amboise.

CASTILLO CLOS LUCÉ 

 

Vista del Clos Lucé desde el jardín
Vista del Clos Lucé desde el jardín

 

En este castillo los perros están permitidos en el exterior con correa y en el interior en brazos/mochila. Entrada 15,50 Euros/persona (2017). Perros gratuitos.

 

El Castillo de Clos Lucé fue construido en 1471 sobre cimientos del siglo XII por Estienne le Loup, mayordomo de la corte del rey Luis XI. Aunque el Castillo es adquirido por Carlos VIII en 1490 y se convierte durante 200 años en una vivienda real, realmente es conocido por haber sido la residencia de Leonardo Da Vinci en sus 3 últimos años de vida, época en la cual Da Vinci pintó y trabajó en sus mil pasiones como se puede observar durante toda la visita al Castillo. De hecho, en este lugar remató Leonardo su obra más preciada, La Gioconda.

Pivo con el Clos Lucé al fondo
Pivo con el Clos Lucé al fondo

 

Desde el Castillo de Amboise se llega caminando en 10 minutos a este Castillo de Clos Lucé, por lo que no necesitamos coger el coche.

Al igual que en Amboise, en Clos Lucé comenzamos la visita directamente por el interior del mismo. La ruta por sus salas podemos dividirla en 3 partes:

  • Primera planta: la visita empieza subiendo la atalaya, el último elemento de arquitectura medieval que recuerda la época en la que el Clos Lucé era una mansión fortificada, y se atraviesa la galería desde donde se puede observar la fachada del Castillo y la torre con la estatua de San Sebastián, patrón de los arqueros. En esta planta se puede visitar además la habitación de Leonardo Da Vinci y la habitación de Margarita de Navarra. Todo pudimos verlo con Pivo en brazos.

 

 

Galeria de entrada al Clos Lucé
Galeria de entrada al Clos Lucé

 

Habitaciones de la primera planta del Clos Lucè
Habitaciones de la primera planta del Clos Lucè
  • Planta Baja: en esta planta se visita la Capilla de Ana de Bretaña y los talleres de Leonardo Da Vinci (pintura, escultura y dibujos) y su laboratorio donde trabajaba incansablemente para las grandes peticiones reales y donde remató el trabajo de sus tres grandes obras: La GiocondaLa Virgen, el niño y Santa Ana, y el San Juan Bautista. Otros puntos fuertes de esta planta son la gran sala renacentista y la cocina de Leonardo Da Vinci con mobiliario del siglo XVI.

 

Pivo con una reproducción de La Gioconda en el Clos Lucé
Pivo con una reproducción de La Gioconda en el Clos Lucé

 

Taller de Leonardo da Vinci ,su último laboratorio
Taller de Leonardo da Vinci ,su último laboratorio

 

  • Sótano, la sala de las maquetas: las 4 salas del sótano están dedicadas a los inventos de Leonardo Da Vinci como ingeniero, donde se exponen 40 máquinas diseñadas en la época por Leonardo y construidas por IBM a partir de sus dibujos originales. El primer automóvil, el puente giratorio, la máquina voladora o el paracaídas son algunos de los inventos que se pueden observar. Por último, podréis ver la entrada del subterráneo secreto, que según cuenta la leyenda este pasadizo unía Clos Lucé con el Castillo de Amboise y por él accedía el Rey Francisco I para visitar a Leonardo Da Vinci.

 

Pasadizo que une el Clos Lucé con el Castillo de Amboise y maqueta del primer automovil
Pasadizo que une el Clos Lucé con el Castillo de Amboise y maqueta del primer automovil

 

Tras la visita del interior de Clos Lucé, Pivo estaba ya cansado de ir en brazos y tenía unas ganas locas de caminar por los jardines del Castillo. Lo primero que hicimos fue pasear por el jardín del renacimiento, al que se accede una vez que se sale de la sala de maquetas. Con su terraza italiana y su estanque rodeado de pinos y cipreses se hace muy agradable el paseo observando el Castillo de Amboise al fondo.

 

Vista del jardín del renacimiento con el castillo de Amboise de fondo
Vista del jardín del renacimiento con el castillo de Amboise de fondo

 

Y llegaba la mejor parte de la visita, el Parque Leonardo Da Vinci, un recorrido paisajístico donde se recrean algunos de sus inventos más importantes en tamaño gigante ya que Leonardo sacaba todas sus ideas observado la naturaleza. Recomendamos hacer la visita del parque siguiendo el orden que se indica en los planos que os darán en la entrada.

 

Fotos de el jardín de Leonardo, en la imagen se observa el puente móvil y el molino.
Fotos de el jardín de Leonardo, en la imagen se observa el puente móvil y el molino.

Y finalizada la visita, nos dirigimos al que sería nuestro último castillo por este día.

CASTILLO GAILLARD 

 

Vista del Chateau Gaillard
Vista del Chateau Gaillard

 

En este Castillo los perros están permitidos en el exterior con correa y en el interior en brazos/mochila. Entrada 11 Euros/persona (2017). Perros gratuitos.

 

Aunque el Castillo Gaillard no estaba en nuestro planning de visitas, fuimos igualmente ya que se llega caminando en 10 minutos desde el Castillo de Clos Lucé

Este Castillo llama la atención principalmente por sus jardines renacentistas del Rei Pacello de Mercogliano, destacado paisajista de la época para la realeza europea.

 

Vista frontal del Chateau Gaillard desde su jardín renacentista
Vista frontal del Chateau Gaillard desde su jardín renacentista

 

Es el Castillo con los primeros naranjos de Francia, y existen 7 senderos diferentes para recorrer los jardines del Rey y el naranjal real y los invernaderos, con 160 naranjos y cítricos y 60 variedades diferentes. ¡Nos encantó la gruta olfativa con sus 12 perfumes de cítricos.

 

Vistas desde algunas de las rutas alrededor del castillo y de la gruta olfativa
Vistas desde algunas de las rutas alrededor del castillo y de la gruta olfativa

 

El interior del Castillo del siglo XVI, aunque de reducidas dimensiones, se encuentra amueblado con muebles de época renacentista, chimeneas renacentistas, frescos de cítricos y vitrinas ilustradas chorreadas con la boca. Se recorre rápidamente, por lo que Pivo no se aburrió demasiado.

 

Interior del Chateau Gaillard
Interior del Chateau Gaillard

 

Existe también una zona de 15 hectáreas de bosque donde existe una ruta muy recomendable para hacer con perro.

Cuando estábamos finalizando la ruta por el bosque, comenzó a llover y decidimos retirarnos para el hotel, eso sí, teníamos una caminata de 20 minutos hasta el coche…. Este día fue el único día del viaje en el que llovió, y menos mal que solamente fue al final de la tarde y por la noche, porque la verdad es que sería muy incómodo continuar visitando castillos con esa climatología. De ahí que volvamos a incidir en hacer este viaje en los meses de verano para evitar al máximo las lluvias.

 

HOTEL CHÂTEAU DE LA BOURDAISIÈRE

 

Castillo de la Boudaisière
Castillo de la Boudaisière

Y con la lluvia que estaba cayendo, estábamos deseando llegar al Castillo de la Bourdaisière, reconvertido en hotel.

 

Los perros son bienvenidos en la habitación con un suplemento de 13 Euros/noche y pueden acceder a todas las instalaciones del hotel, tanto interiores como exteriores, a excepción de la sala de desayuno y la piscina.

 

Para desayunar hay una terraza exterior donde los perros pueden acceder, pero con el mal tiempo que hacía, nosotros elegimos el servicio de desayuno en la habitación. También está permitido que el perro se quede solo en la habitación si no causa ningún daño/molestia, por lo que en ese caso podríais ir a la sala de desayuno interior, que por cierto es espectacular.

El Castillo-Hotel es un edificio del siglo XVI impresionante, y tanto sus salones interiores como sus jardines bien se merecen una visita. Podéis leer su historia aquí

 

VIsta frontal del Hotel Chateau de la Boudaisière
VIsta frontal del Hotel Chateau de la Boudaisière

 

Salón del Hotel Chateau de la Boudaisière
Salón del Hotel Chateau de la Boudaisière

De cara a la habitación, reservamos la habitación Deluxe, pero tienen varias categorías inferiores más económicas. A nosotros nos enamoró la habitación cuando la vimos en su página web, y hemos de reconocer que nos sentimos como auténticos reyes mientras nos alojábamos en ella, juzgadlo por vosotros mismos por las fotos.

 

Habitación del Hotel Chateau de la Boudaisière
Habitación del Hotel Chateau de la Boudaisière

 

Chimenea en la habitación del Hotel Chateau de la Boudaisière
Chimenea en la habitación del Hotel Chateau de la Boudaisière

 

Desayuno en la habitación del Hotel Chateau de la Boudaisière
Desayuno en la habitación del Hotel Chateau de la Boudaisière

 

La ubicación además es muy buena con respecto a Amboise ya que está a 15 minutos en coche, por lo que recomendamos volver a Amboise para cenar en alguno de sus muchos restaurantes y así aprovechar para ver las vistas nocturnas del Castillo iluminado.

 

Vista nocturna del Chateau de Amboise
Vista nocturna del Chateau de Amboise

 

Nosotros cenamos en el interior del Restaurante L’Ambacia, donde había 3 perros más con sus dueños . Esta es una de las cosas que más nos gustó de Francia,lo normalizada que está la situación de entrar con perros en los restaurantes.

 

Cena en el interior del restaurante L'Ambacia
Cena en el interior del restaurante L’Ambacia

La cena estuvo bien, nada espectacular pero bastante económico (49.90 Euros 2 personas con entrante, segundo y cervezas de medio litro).

Como todavía seguía lloviendo nos volvimos al hotel. Y qué decir de esa noche, con esas instalaciones era imposible no descansar como auténticos reyes, lo cual era muy necesario para arrancar frescos al día siguiente y poder continuar visitando castillos.

Pivo en el chateau royale de Amboise, Loira, Francia

Castillos del Loira

VALLE DEL LOIRA EN 4 DÍAS

¿Quién no ha imaginado alguna vez como sería la vida de la realeza? En el Valle del Loira (Francia) podrás experimentarlo y lo mejor de todo es que tu mascota también. Pasear por inmensos jardines, divisar paisajes infinitos, recorrer salones majestuosos donde la realeza hacía su vida diaria, son algunas de las experiencias que os esperan en este destino, entre otras muchas como dormir y comer en algún castillo que alguna vez perteneció a la nobleza.

La época elegida para nuestro viaje fue en verano (Julio), y creemos que es la más conveniente ya que es una zona donde suele llover mucho, por lo que siempre habrá menos probabilidades de lluvia en los meses estivales. A nosotros nos llovió uno de los días del viaje y reconocemos que se hace mucho más incómoda la ruta con mal tiempo.

En esta guía rápida te contamos nuestra experiencia de 4 días con perro por esta increíble zona de la región centro de Francia.

 

Día 1 en el valle del Loira: Tours

Empezamos nuestra andadura por el valle del Loira en Tours, la que fue capital francesa bajo el reinado de Luis XI y residencia continua de los reyes de Francia.Un excelente punto de partida para explorar los castillos más famosos del valle del  Loira. Leer nuestro post Tours con perro.

Día 2 en el valle del Loira: Amboise

Nuestro objetivo de hoy es visitar la ciudad de Amboise y su castillo medieval, uno de los imprescindibles del Valle del Loira, y que además es muy pet-friendly ya que permite la visita con perro tanto del exterior como del interior del mismo. Aprovechamos la ruta en coche desde Tours para visitar además otros castillos cercanos. Leer nuestro post Amboise con perro.

Día 3 en el valle del Loira: Chenonceau, Chambord y Cité Royale de Loches

Este día visitamos el impresionante de Chenonceau donde se puede pasear por sus jardines con perro y acceder a su interior siempre que seamos capaces de llevarlo en brazos o en un bolso/mochila. También visitamos uno de los castillos más grandes de Francia, el castillo de Chambord, solo accesible para perros la zona exterior, y la Cité Royale de Loches, una preciosa ciudad medieval muy relevante en la historia de Francia que tiene su propio castillo y una residencia real a los que no es posible acceder al interior con perro pero si disfrutar de unas maravillosas vistas paseando por sus callejuelas. Leer nuestro post Chenonceau, Chambord y Loches con perro.