Tours

TOURS,EL CORAZÓN DEL LOIRA

Nuestro viaje comienza en Galicia, desde donde tras una larga ruta en coche (12 h y media) que dividimos en 2 días, llegamos a Tours, el núcleo central del valle del Loira. Nuestra decisión de ir en coche fue debida a que para moverse por toda la zona y visitar los castillos es necesario coche, propio o de alquiler, y teniendo en cuenta las malas conexiones aéreas desde Galicia con esta zona, lo más sencillo resultaba viajar en nuestro propio vehículo y aprovechar para hacer parada en alguna ciudad española tan bonita como León o Burgos.

Desde Tours pueden visitarse prácticamente todos los castillos al tratarse de una ubicación estratégica, por lo que podría servir como base para viajar por todo el Valle del Loira. Sin embargo, nosotros preferimos dormir solamente una noche en Tours y pasar el resto de noches en otras zonas más tranquilas donde poder experimentar la vida en los castillos como ya os relataremos más adelante.

NUESTRO HOTEL EN TOURS: HOTEL SAINT JEAN

Aunque se trata de un pequeño hotel y sencillo en lo que respecta la decoración,el hotel Saint Jane está ubicado a 5 minutos andando del casco viejo de la ciudad, por lo que en relación calidad-precio-ubicación podemos considerarlo muy bueno. A tener en cuenta que la mascota tiene un coste de 5 Euros diarios.

 

Pivo en la habitación del hotel Saint Jean
Pivo en la habitación del hotel Saint Jean

 

El hotel es ideal para alojarse con mascotas ya que Pivo no solamente pudo dormir con nosotros en la habitación, sino que también pudo acceder a la sala de desayuno ya que el dueño del hotel tiene también un perro que normalmente ronda las instalaciones, aunque durante nuestro viaje se encontraba de vacaciones y no llegamos a conocerlo.

 

Desayuno hotel Saint Jean
Desayuno hotel Saint Jean

 

Una vez instalados en el hotel, salimos a conocer la ciudad de Tours, para lo que teníamos ese día completo para disfrutarla. El tamaño de Tours es relativamente pequeño por lo que en un día se pueden visitar perfectamente todos sus rincones.

 

LE  VIEUX TOURS

Desde el hotel nos dirigimos directamente a la zona Vieja, le Vieux Tours, donde pudimos contemplar sus maravillosas calles y en especial la plaza Plumereau donde uno tiene muchas opciones para comer/cenar, por lo que sabíamos que volveríamos unas horas más tarde para cenar…

 

Casco antiguo de Tours (Le vieux Tours)
Casco antiguo de Tours (Le vieux Tours)

 

Cercana a la zona vieja está la Basílica Saint Martin, uno de los monumentos que más nos impresionó de Tours. Está formada por 2 torres clasificadas como monumentos históricos, la torre de Carlomagno y la torre del reloj, y por una cúpula coronada por la estatua de San Martín. Parte negativa: los perros no pueden acceder a su interior ni subir a ninguna de las 2 torres.

 

Vista de la basílica de Sant Martin y la torre de Carlomagno
Vista de la basílica de Sant Martin y la torre de Carlomagno

 

Desde aquí y en dirección a la Catedral, es parada obligatoria la calle Nationale, calle ancha llena de tiendas y cafés donde se divisaba una noria al fondo en la época en la que la visitamos.

 

Noria en la rue Nationale
Noria en la rue Nationale

 

La Catedral de Tours es una construcción católica dedicada a San Gaciano, el primer obispo de Tours. En la plaza de la catedral había varios anuncios de un espectáculo lumínico, Les illusions de la Cathedrale, que tenía lugar todas las noches de los meses de verano, así que esa noche volvimos para verlo después de cenar y mereció la pena ver las distintas ilusiones representadas en la fachada principal de la catedral contando en las proyecciones historias de las distintas épocas vividas en la ciudad de Tours. Al ser un espectáculo exterior en la propia plaza de la catedral, los perros pueden estar presentes durante la proyección. Eso sí, Pivo aprovechó para dormir ya que estaba cansado tras haber pasado el día entero caminando por la ciudad.

 

Pivo jugando con un amigo peludo frente a la catedral de Tours
Pivo jugando con un amigo peludo frente a la catedral de Tours

 

Algunas capturas del espectáculo "Les illusions de la Cathedrale"
Algunas capturas del espectáculo «Les illusions de la Cathedrale»

 

Cercana a la catedral se puede visitar el Museo de Bellas Artes, donde está permitido que las mascotas paseen por los jardines del museo, y el Castillo de Tours. Sí, ¡era inevitable que la ciudad no tuviese su propio castillo!

 

Vista del castillo de Tours con la catedral al fondo
Vista del castillo de Tours con la catedral al fondo

 

Pivo paseando por los jardines del museo de bellas artes de Tours
Pivo paseando por los jardines del museo de bellas artes de Tours

 

Con un paseo por el río observando el puente Suspendu de Saint Symphorien y la isla Aucard al fondo, volvimos hacia la zona vieja para cenar en esas calles llenas de encanto.

 

 Puente Suspendu de Saint Symphorien
Puente Suspendu de Saint Symphorien

En muchos de los restaurantes está permitida la entrada de tu mascota de tal forma que puedas comer en el interior. En nuestro caso decidimos cenar en la terraza del restaurante “La Manufacture”  porque hacía buena noche, pero hubiésemos podido cenar dentro del restaurante sin problema. Buena elección en relación calidad-precio (sobre 60 Euros 2 personas).

 

Cena en el restaurante La Manufacture
Cena en el restaurante La Manufacture

A la mañana siguiente antes de dejar Tours, pasamos por el Ayuntamiento de la ciudad. Está situado al final de la Rue Nationale y merece la pena acercarse para ver este impresionante edificio del siglo XIX.

 

Hotel de ville (ayuntamiento) de Tours
Hotel de ville (ayuntamiento) de Tours

 

Buen comienzo de viaje y muy recomendable Tours para pasar medio día o un día completo. De todas formas, los rincones más bonitos del Valle del Loira estaban todavía por llegar…. En el próximo post os contamos nuestras primeras visitas a algunos de los castillos.

 

PIVO MIRADOR DE SANTA LUCIA

Lisboa

LISBOA EN 3 DÍAS CON PERRO 

Lisboa es la capital de nuestro país vecino, Portugal, y nos pareció la mejor opción para comenzar a viajar internacionalmente con nuestra mascota por la cercanía del destino. Como era el primer viaje fuera de España, preferimos desplazarnos en coche para ver que tal llevaría Pivo esto de los viajes.

 

Pivo en el coche durante el viaje
Pivo en el coche durante el viaje

 

De cara a requisitos para poder llevar a tu mascota a Portugal, aplican los mismos que para viajar a cualquier país de la Unión Europea, ver más info aquí

A pesar de que Lisboa no es todo lo pet-friendly que se puede esperar de una capital europea ya que apenas hay restaurantes para comer en el interior con tu mascota (en 2018 se va a aprobar una ley para que las mascotas puedan entrar en los restaurantes si el establecimiento lo desea) y en la mayoría de atracciones está prohibida su entrada, es una ciudad muy recomendable para callejear y descubrir sus múltiples colinas y miradores, por lo que tu mascota podrá acompañarte sin problema. Además, os sorprenderá la amabilidad de los portugueses hacia los perros y los detalles hacia ellos.

Nuestro viaje tuvo lugar en diciembre de 2015. La entrada en coche a la ciudad fue un poco caótica por el hecho de que nuestro alojamiento estaba ubicado en la Alfama. Circular con el coche por esta zona con calles tan estrechas semipeatonales y llenas de cuestas y bajadas puede resultar algo complicado dependiendo del tipo de conducción al que estés acostumbrado. Aparcar ya es tema aparte ya que apenas hay parkings privados de pago y las escasas zonas públicas de aparcamiento (con persona a la que hay que darle propina incluida) suelen estar muy llenas, por lo que no queda alternativa que dar miles de vueltas por la zona (en nuestro caso casi 1 hora y media…). Volvimos a Lisboa en 2017, y esta vez nos alojamos cerca de la plaza de Marqués de Pombal que, aunque está más alejada de los principales puntos turísticos, hay más zonas de aparcamiento gratuitas.

Aunque nuestro itinerario recomendado es de 3 días en Lisboa, lo dividiremos en 4 puntos debido al tiempo de viaje en coche a restar del itinerario.

DÍA 1: ALFAMA

DÍA 2: BAIXA, CHIADO, BARRIO ALTO, AVENIDA DA LIBERDADE

DÍA 3: BELÉN, PARQUE DAS NACIONES Y PUENTE VASCO DE GAMA

DÍA 4: CRISTO REY Y PUENTE 25 DE ABRIL

 

Barrios de Lisboa
Mapa barrios de Lisboa (extraído de la web civitatis.com)

DÍA 1: ALFAMA

Una vez encontrado aparcamiento en Lisboa, nos dirigimos al alojamiento que ya llevábamos reservado con antelación, un apartamento en la Alfama, el Charming Studio Alfama Orange . Tras ser atendidos espectacularmente por la persona que gestionaba el piso e instalarnos en el mismo, salimos a descubrir la ciudad.

 

Piso en el barrio Lisboeta de la Alfama
Apartamento Charming Studio Alfama Orange

 

Un consejo importante para todo aquel que pretenda alojarse en la zona de Alfama y alrededores, es que no son zonas óptimas para llevar maletas con ruedas debido a los adoquines y los cientos de escaleras que son necesarias subir y bajar. Desde nuestra opinión, mejor mochila.

 

Mapa de La Alfama en azulejo
Mapa de La Alfama en azulejo

 

Comenzamos callejeando por la Alfama, donde se pueden encontrar rincones tan auténticos como murales de azulejos o tramos de la antigua muralla que cercaba la zona.

 

Edificios de la parte baja de la Alfama
Edificios de la parte baja de la Alfama

 

Fachadas de azulejo de la Alfama
Fachadas de azulejo de la Alfama

 

Mural "porta do Alfama"
Mural «porta do Alfama»

 

Desde la Alfama llegamos a la Catedral da Sé, aproximadamente 10 minutos caminando. Como en todo edificio religioso, los perros no pueden entrar, pero merece la pena visitar su interior, por lo que nosotros hicimos turnos para entrar primera uno y luego el otro.

 

Catedral da Sé de Lisboa
Catedral da Sé de Lisboa

Subiendo la calle Augusto Rosa que bordea la catedral, llegamos al primero de los miradores que visitamos, el Mirador de Santa Lucia. Las vistas desde este mirador no son tan espectaculares como desde otros, pero aun así merece la pena una parada por su decoración con azulejos típicos de Lisboa. Desde este mirador puede observarse la Alfama con el río Tajo de fondo, además de la cúpula del Panteón Nacional y las dos torres de la Iglesia de San Miguel.

 

Mirador de Santa Lucia
Mirador de Santa Lucia

 

Como no habíamos comido todavía y ya era tarde para el horario de comidas de Portugal, picamos algo en la cafetería que se encuentra en el mirador ubicado a escasos metros del de Santa Lucia, el Mirador de Portas do Sol, donde tienen una terraza exterior para poder sentarse y estar con perro en ella.

 

Terraza en mirador de portas do sol
Terraza en mirador de Portas do Sol

 

Después de comer seguimos ascendiendo por las empinadas calles de Lisboa para llegar al Castillo de San Jorge, donde está permitida la entrada a Perros . Este Castillo de más de 8 siglos de historia está ubicado en la colina más alta de Lisboa por lo que desde él se puede obtener una de las mejores vistas de la ciudad.

La entrada al Castillo pasa por el Arco de San Jorge, y la taquilla se encuentra un poco más adelante. El coste de la entrada al castillo es de 8.5 Euros/persona a fecha Marzo 2018, y es gratuita para las mascotas. Como dato adicional, entre el arco de San Jorge y la taquilla a mano derecha se encuentran unas escaleras desde donde se puede ver una fantástica puesta de sol al bajar del Castillo.

 

Arco de entrada al castillo de San Jorge
Arco de entrada al Castillo de San Jorge

 

Puesta de sol desde el arco de entrada al castillo de San Jorge
Puesta de sol desde el arco de entrada al Castillo de San Jorge

 

El Castillo se visita fácilmente en un par de horas y los perros pueden acceder a todos los rincones, por lo que veréis sus once torres, el patio de armas, los calabozos o la Puerta de Moniz en la Praça Nova, entre otras cosas.

 

Entrada al castillo de San Jorge
Entrada al castillo de San Jorge

 

Pivo en el patio de armas del castillo de San Jorge
Pivo en el patio de armas del castillo de San Jorge

 

En la Torre de Ulises del Castillo visitamos la cámara oscura que aloja el castillo, donde nos dejaron acceder con Pivo si lo llevábamos en un bolso/mochila. En esta cámara oscura hay un periscopio instalado gracias al cual se puede observar la ciudad de Lisboa en una panorámica de 360 grados en tiempo real. Pivo se portó súper bien y el recorrido por Lisboa desde este punto de vista valió mucho la pena.

 

Pivo dentro de su mochila para entrar en la cámara oscura del castillo de San Jorge
Pivo dentro de su mochila para entrar en la cámara oscura del Castillo de San Jorge

 

Muy recomendable también visitar los alrededores del exterior del Castillo, el “Barrio de Santa Cruz do Castelo”. Esta zona la conforman callejuelas empedradas repletas de tiendas donde comprar souvenirs. Tiene su encanto para pasear con perro, y como siempre Pivo fue el centro de atención entre los mercaderes de las tiendas que salían para verlo y acariciarlo.

A 10 minutos caminando del Castillo de San Jorge está el Mirador de Sophia de Mello, a nuestro parecer el más impresionante de los que hemos visitado en Lisboa. Desde este mirador tendréis una panomárica completa del Castillo de San Jorge.

 

Vista del castillo de San Jorge desde el mirador Sophia de Mello
Vista del castillo de San Jorge desde el mirador Sophia de Mello

 

Nos encantó el ambiente bohemio entre kioskos, músicos en directo y gente paseando con sus perros, y Pivo pasó una tarde genial jugando con otros peludos. Nos quedamos hasta ver la puesta de sol, la más espectacular que hemos visto en Lisboa sin duda alguna, y eso que era el mes de diciembre y el día estaba nublado.

 

Puesta de sol desde el Mirador de Sophia de Mello
Puesta de sol desde el Mirador de Sophia de Mello

 

Tras la puesta de sol volvimos a nuestro apartamento de la Alfama y la idea de esa noche era quedar con unos amigos que vivían en Lisboa para cenar con ellos en un evento que había esa noche para recaudar fondos para gente sin recursos. El evento tenía lugar en el barrio da Mouraría en el Palco Planisferio , espacio muy recomendable para escuchar música al aire libre.

Y así, comiendo bifanas, bebiendo vino caliente y escuchando Fado hasta altas horas de la noche con nuestro perro a nuestro lado, terminábamos positivamente nuestro primer día en Lisboa.

 

Cartel evento REFOOD solidario
Cartel evento REFOOD solidario

 

Artista cantando fados en el palco planisferio
Artista cantando fados en el palco planisferio

 

DÍA 2: BAIXA, CHIADO, BARRIO ALTO, AVENIDA DA LIBERDADE

Empezamos el día con un desayuno fuerte en nuestro apartamento en la Alfama para prepararnos para nuestra ruta por el centro de Lisboa. Nuestro objetivo en este día era visitar la zona de Baixa, Chiado, El Barrio Alto y la Avenida da Liberdade, por lo que era necesario empezar el día bien temprano y prepararse para caminar mucho, pero mucho mucho .

Lo primero que hicimos fue dirigirnos al mirador de Santa Lucía, donde habíamos estado el día anterior, para coger el clásico tranvía amarillo número 28 que recorre las zonas más emblemáticas de Lisboa pasando por Graça, La Alfama, Baixa y Estrela. Los perros son bienvenidos en el tranvía, pero tienen que ir en transportín o mochila como en nuestro caso.

El billete sencillo se compra en el propio tranvía y cuesta 2.90 € (Marzo 2018). Existe la opción de comprar un billete 24 h que incluye transportes públicos ilimitados incluyendo metro, tranvía, autobús y los elevadores de Santa Justa y de la Gloria. Cuesta 6.30 € (Marzo 2018), pero sólo puede comprarse en las máquinas expendedoras de billetes que hay en las estaciones de metro. Ver más información en la web oficial de Carris, la compañía de transporte público de Lisboa.

 

Pivo dentro de la mochila durante su viaje en el mítico tranvía lisboeta
Pivo dentro de la mochila durante su viaje en el mítico tranvía 28

 

Nosotros recorrimos solamente una parte de la ruta del tranvía 28 ya que nos bajamos en La Plaza de Luis Camoes, la plaza principal del Barrio Alto y que separa dicho barrio del Chiado.

 

Pivo en la plaza Luis Camoes con decoración navideña
Pivo en la plaza Luis Camoes con decoración navideña

El barrio alto tiene 2 miradores para observar la parte baja de Lisboa:

  • El mirador de Santa Catalina: aunque no es un mirador con grandes vistas, tiene un ambiente juvenil muy auténtico.
  • El mirador de San Pedro de Alcántara: con una vista más impresionante que el anterior, se ve la Alfama y el Castillo de San Jorge al fondo.

 

Vistas desde el mirador de Sao Pedro de Alcántara
Vistas desde el mirador de Sao Pedro de Alcántara

 

Desde el mirador de San Pedro de Alcántara bajamos dirección al Chiado, el barrio más bohemio de Lisboa ubicado entre el Barrio Alto y La Baixa. Es la zona de tiendas de Lisboa y además está lleno de restaurantes y cafés. Hay también un enorme centro comercial, Los Almacenes del Chiado, pero los perros no están permitidos en su interior.

 

Cartel prohibido perro en Armazéns do Chiado
Cartel prohibido perros en Armazéns do Chiado

 

En el Chiado se encuentra la calle Garret llena de cafés y librerías. Es una zona peatonal, lo que la convierte en ideal para pasear con perro. En esta calle se encuentra entre las mesas del Café A Brasileira la estatua de Fernando Pessoa, uno de los poetas más importantes de la literatura portuguesa. Fue ubicada en este Café ya que era el lugar que frecuentaba el poeta. Si visitáis el Chiado, aprovechad para tomaros un café con vuestra mascota en las mesas exteriores de A Brasileira

 

Estatua de Fernando Pessoa en el Café A Brasileira
Estatua de Fernando Pessoa en el Café A Brasileira

 

Desde la calle Garret, atravesando toda la zona peatonal, nos dirigimos al Convento do Carmo. Esta edificación del siglo XV era el templo gótico más importante de Lisboa hasta que el terremoto de 1755 lo derribó. No está permitido el acceso a mascotas, pero todavía pueden observarse sus grandiosos arcos desde el exterior.

 

Vista del Convento do Carmo desde la pasarela del elevador de Santa Justa
Vista del Convento do Carmo desde la pasarela del elevador de Santa Justa

Nos encantó tanto esta zona que volveríamos de noche por medio del Elevador de Santa Justa. Y la vista nocturna del Convento do Carmo nada más bajar del Elevador es espectacular.

Desde El Chiado pasamos a ver la zona de Baixa, la parte más céntrica de Lisboa y donde se encuentra una mayor oferta comercial y de restauración. Empezamos en la Plaza del Comercio y acabamos en la Plaza de los Restauradores.

La Plaza del Comercio es una de las plazas más bonitas y más grandes de Lisboa. A ella se accede desde la calle peatonal de Rúa Augusta a través de un Arco de Triunfo de estilo barroco. Las vistas al río Tajo desde esta plaza son también impresionantes.

 

Arco del triunfo en la plaza del comercio
Arco del triunfo en la Plaza del Comercio

 

Vista general de la plaza del comercio
Vista general de la Plaza del Comercio

 

Entre foto y foto Pivo también tuvo tiempo de jugar con un amigo peludo.

 

Pivo jugando con su nuevo amigo frente al arco del triunfo
Pivo jugando con su nuevo amigo frente al arco del triunfo

 

Desde la Rúa Augusta, se puede pasear por todas las calles circundantes peatonales llenas de comercios y restaurantes. En uno de estos restaurantes paramos a comer en su terraza, el Cais das Columnas, muy sencillo para comer de tapas.

 

"petisquiños" (tapas) en la terraza del restaurante Cais das Columnas
«Petisquiños» (tapas) en la terraza del restaurante Cais das Columnas

 

Por la Rúa Aurea llegamos caminando a la Plaza del Rossio y de ahí seguimos hasta la Plaza dos Restauradores, en cuyo centro se puede ver un obelisco que conmemora a los que se rebelaron hacia la dominación española en el año 1640.

 

Vista nocturna de la plaza del Rossio desde el mirador del elevador de Santa justa
Vista nocturna de la plaza del Rossio desde el mirador del elevador de Santa justa

 

Nos quedaba pendiente de ver la Avenida da Liberdade de la zona de Baixa, y caminando en dirección Avenida da Liberdade pasamos por el Elevador de Santa Justa que conecta la Baixa con el Chiado. Este Elevador te lleva justo hasta el Convento do Carmo (zona del Chiado), y como nos había gustado tanto la zona y en el Elevador de Santa Justa aceptaban mascotas en transportín/mochila, nos subimos después de estar unos 20 minutos haciendo cola, algo habitual en este elevador. Es un trayecto totalmente vertical, y el coste por subir es de 5.15 Euros por persona (Marzo 2018), las mascotas no pagan, e incluye el acceso al mirador. El billete 24 h que incluye transportes públicos ilimitados (metro, tranvía, autobús), incluye también la entrada a este elevador de Santa Justa, pero no al mirador, que tendría un coste adicional de 1.50 Euros. Si decides no subirte al Elevador de Santa Justa y quieres acceder solamente al mirador, es posible pagando únicamente este 1.50 Euros por persona.

 

Elevador de Santa Justa desde la Baixa
Elevador de Santa Justa desde la Baixa

 

Volvimos a ver el convento do Carmo, esta vez de noche, y admiramos las vistas de Lisboa desde el mirador del Elevador de Santa Justa. La Plaza de Rossio, la Plaza del Comercio y el Castillo de San Jorge son algunos de los lugares que se pueden observar en panorámica.

 

Vista nocturna del Convento do Carmo desde el mirador del elevador de Santa Justa
Vista nocturna del Convento do Carmo desde el mirador del elevador de Santa Justa

 

Vista nocturna del castillo de San Jorge a través de la barandilla del elevador de Santa Justa
Vista nocturna del castillo de San Jorge a través de la barandilla del elevador de Santa Justa

 

Desde el Convento do Carmo nos dirigimos a la Avenida da Liberdade y la recorrimos siendo de noche hasta llegar a la plaza donde se encuentra la Estatua de Marqués Pombal. La Avenida da Liberdade es la avenida más importante de Lisboa y está llena de edificios del siglo XIX, de comercios y restaurantes y cafés con terrazas. Al ser época Navideña, la plaza de Eduardo Pombal estaba preciosa decorada de Navidad, y en el parque Eduardo VII situado justo al lado de la plaza, había un mercadillo navideño con un montón de puestos de comida y decoración típica de la época.

 

Decoración navideña en la plaza Marques de Pombal
Decoración navideña en la plaza Marqués de Pombal

 

La navidad en el parque Eduardo VII
La Navidad en el parque Eduardo VII

 

Puesto de café en el mercadillo navideño del parque Eduardo VII
Puesto de café en el mercadillo navideño del parque Eduardo VII

 

Aunque esa noche no cenamos en la zona de Avenida da Liberdade, en un segundo viaje a Portugal en 2017 en el que hicimos parada en Lisboa 1 noche, cenamos en la terraza del restaurante Di Casa, de cocina italiana. También dormimos cerca de esta Avenida en un hotel de la cadena IBIS, el Ibis Lisboa Centro Saldanha, que, aunque está algo alejado del centro caminando, el precio es bastante económico en relación a los hoteles que admiten mascotas en el centro de Lisboa.

 

Hotel IBIS Lisboa centro Saldanha
Hotel IBIS Lisboa centro Saldanha

Aunque esta sea una zona menos turística, también se pueden encontrar rincones pintorescos si se da un paseo por sus calles como esta parada de metro donada por el ayuntamiento de Paris a la ciudad de Lisboa.

 

Estación de metro parisina en Lisboa
Estación de metro parisina en Lisboa, alrededores Ibis Lisboa Centro Saldanha

 

En nuestro viaje de 2015 que estamos realtando en este post, para cenar volvimos a la zona del Chiado donde ya habíamos echado un ojo a muchas zonas de terrazas para poder cenar con perro. Nosotros cenamos en la Cantina do Chiado, restaurante que ya hemos comprobado que ha cerrado y existe otro local en su lugar que mantiene la misma terraza.

 

Terraza restaurante Cantina do Chiado
Terraza restaurante Cantina do Chiado

 

Al lado de esta Cantina se encuentra una cervecería franquicia del famoso Delirium de Bruselas, conocida esta última por ser la cervecería con mayor número de cervezas del mundo. Aunque el Delirium de Bruselas es pet-friendly, no lo es el Delirium de Lisboa, por lo que no podréis degustar sus cervezas a no ser que lo hagáis en el exterior.

 

Delirium Tremens Lisboa
Exterior Delirium Tremens Lisboa

 

DÍA 3: BELÉM, PARQUE DAS NACIONES Y PUENTE VASCO DE GAMA

El tercer día de nuestro viaje a Lisboa con perro lo pasamos completo en la zona de Belén, y para ellos decidimos ir en metro para evitar tener que mover el coche y aparcar. Existe la posibilidad de ir en tranvía y autobús, pero tuvimos que descartarlo ya que este día había una maratón deportiva por la zona de Belén, y los transportes estaban desviados por otra zona.  Importante saber que los perros pueden viajar en metro y tren en transportín/mochila o con correa y bozal siempre que no molesten al resto de pasajeros, y además  los perros no pagan nada por viajar en el metro/tren.

Nos dirigimos a la estación de tren de Cais de Sodré, a 20 minutos andando desde nuestro alojamiento en la Alfama, y con Pivo en su mochila hicimos el recorrido hasta bajarnos en la zona del Monasterio de los Jerónimos. Aunque ya sabíamos que las mascotas no pueden entrar en el Monasterio, nos acercamos igualmente para observarlo desde fuera y sacar algunas fotos del exterior.

 

Vista del monasterio de los Jerónimos y los museos de la marina y de arqueología
Vista del monasterio de los Jerónimos y los museos de la marina y de arqueología

 

Nosotros ya habíamos visitado el interior del Monasterio en un viaje anterior, de ahí que descartásemos una segunda visita al no poder entrar con Pivo, pero a los que no lo conocéis recomendamos enormemente que entréis ya que el interior de este Monasterio del año 1501 es espectacular y alberga un claustro y una iglesia dignos de admiración. Posiblemente sea el monumento más importante de Lisboa desde el punto de vista cultural.

 

Monasterio de los Jerónimos
Monasterio de los Jerónimos

 

En un anexo al Monasterio construido en 1850, se ubica el Museo Nacional de Arqueología, y en el ala oeste se encuentra el Museo da Marinha, pero en ninguno de ellos pueden entrar perros tampoco.

 

Museo de la marina
Museo de la Marina

 

Debido a la maratón, en la plaza del museo de la marina anexo al monasterio, había montado un mercadillo con puestos de comida, por lo que decidimos comer allí. Buenísimos los bollos preñados.

Nuestra siguiente parada era la Torre de Belén. Para visitarla, es necesario cruzar al otro lado de la vía. Hay un puente aéreo para pasar, y el recorrido lleva unos 20 minutos aproximadamente caminando desde el Monasterio.

Os adelantamos que a la Torre de Belén tampoco pueden acceder los perros, por lo que Pivo tuvo que contentarse con pasear por sus alrededores. De todas formas, merece la pena observar esta construcción militar del año 1516 aunque sea desde el exterior.

 

Torre de Belém
Torre de Belém

 

La siguiente parada obligatoria es el Monumento a los Descubrimientos (en portugués Padrão dos Descobrimentos), ubicado a 10 minutos caminando de la Torre de Belén. Se trata de un monumento con forma de carabela construido en 1960 para conmemorar los 500 años de la muerte de Enrique el Navegante y celebrar a los marineros, patrones reales y todos los que participaron en el desarrollo de la era de los Descubrimientos.

 

Monumento os descubrimentos
Monumento a los Descubrimientos

 

Debido a que los perros no pueden acceder a ninguno de los museos de esta zona, decidimos ir a visitar el siguiente punto de interés: el Parque de las Naciones. Para ello cogimos el tren de nuevo hasta la parada de Cais de Sodré , desde donde hicimos el cambio al metro para dirigirnos al Parque de las Naciones, exactamente hasta la Estación de Oriente donde nos bajamos.

 

Entrando en el metro con Pivo en la mochila
Entrando en el metro con Pivo en la mochila

 

El parque de las Naciones es el lugar donde se realizó la Expo en el año 1998. Es una zona muy agradable para pasear con perro y desde donde se tiene una vista espectacular del Puente Vasco de Gama que une esta zona con el área del Montijo al otro lado del río Tajo.

 

Amanecer sobre el puente Vasco da Gama
Amanecer sobre el puente Vasco da Gama

 

Gil,mascota de la expo de Lisboa en 1998
Gil, mascota de la expo de Lisboa en 1998

 

El Pabellón principal del Parque de las Naciones era durante nuestra visita un mercadillo navideño debido a la proximidad a las fechas de Navidad. Está prohibida la entrada de perros al Pabellón, y como realmente tampoco teníamos interés alguno en visitar un mercadillo navideño interior, fuimos a pasear por los alrededores. Destacan a lo lejos las cúpulas de las plataformas de la Estación de Oriente de Santiago Calatrava, el Pabellón del Conocimiento que es un museo de ciencia y tecnología con varias exposiciones, el Oceanario de Lisboa y la Torre Vasco da Gama, el edificio más alto de Portugal.

 

Estación de oriente
Estación de Oriente de Santiago Calatrava

 

Torre Vasco da Gama
Torre Vasco da Gama

 

Paramos en la terraza de la cafetería del pabellón a tomar una café caliente y unos pasteles de nata, muy típicos en esta zona de Portugal y muy recomendables para llevarse como souvenir. Hasta a Pivo se le hacía la boca agua…

 

Pasteis de nata "natas" el dulce más típico de Lisboa e incluso de Portugal
Pasteis de nata «natas», el dulce más típico de Lisboa e incluso de Portugal

 

Como ya era noche cerrada, decidimos regresar al centro en metro hasta Cais de Sodré y fuimos a cenar a la zona del Barrio Alto (20 minutos caminando desde Cais de Sodré), donde nos habían recomendado 2 restaurantes para poder cenar con nuestro perro en el interior: el Flower&Food  y Le Petit Bistro . Ambos están muy cerca uno del otro, pero no tuvimos opción de elegir ya que era lunes y era el día de cierre del restaurante Le Petit Bistro. Por lo tanto fuimos al Flower&Food. Nos encantó este lugar, que es floristería y restaurante a la vez, la decoración era muy original. Además, no hay problema alguno en comer en el interior con tu perro ya que sus propios perros están allí .

 

Amigos peludos en el Flowers and Food
Amigos peludos en el Flowers and Food

 

La comida muy bien y la relación calidad-precio buena, por lo que es un sitio muy recomendable para ir con los peludos.

 

Restaurante Flowers and Food
Restaurante Flowers and Food

 

Volvimos caminando a la zona de nuestro apartamento de la Alfama, y como no estábamos cansados, decidimos volver a acercarnos en coche al barrio de Belén para poder ver iluminados por la noche tanto la Torre de Belén como el Monumento a los Descubrimientos. Sin duda, otra vista preciosa de ambos monumentos muy recomendable.

 

Vista nocturna de la torre de Belém
Vista nocturna de la Torre de Belén

 

Monumento os descubrimentos de noche
Monumento a los Descubrimientos, vista nocturna

 

DÍA 4: CRISTO REY  Y  PUENTE 25 DE ABRIL

Nuestro último día en Lisboa antes de emprender el viaje de vuelta a casa, aprovechamos para visitar el monumento del Cristo Rey de Lisboa. Esta estatua se encuentra en las afueras de Lisboa en el municipio de Almada y se accede cruzando el puente del 25 de Abril. Como en nuestro caso al viajar con perro la única alternativa que teníamos era llegar en coche, dejamos esta visita para el final del viaje aprovechando que volvíamos a España.

 

Cruzando el puente 25 de Abril
Cruzando el puente 25 de Abril

Este Cristo está inspirado en el Cristo Redentor de Rio de Janeiro y simboliza la paz y el agradecimiento a Dios por haber mantenido a Portugal al margen de los estragos de la Segunda Guerra Mundial.

 

Vista aérea del puente 25 de Abril y el santuario de Cristo Rei
Vista aérea del puente 25 de Abril y el santuario del Cristo Rey

 

El acceso para verlo exteriormente es gratuito. En la entrada había un cartel que indicaba prohibidos perros con correa, pero estaban ubicados solamente en algunas zonas. Ante la duda, llevamos a Pivo en la mochila y no nos dijeron nada, pero ahora sabemos que la prohibición afectaba solamente a las zonas verdes para que los perros no pisasen la hierba, cosas de inexpertos viajando con perro :-).

En el interior del Cristo se encuentra un ascensor para acceder al mirador desde donde se puede contemplar la vista de Lisboa con el puente 25 de Abril en primera plana. Al interior sí que no nos permitieron acceder con Pivo, ni siquiera en la mochila, así que las vistas las divisamos desde el mirador del exterior.

 

Vista del puente 25 de Abril desde el mirador de la base del Cristo Rei
Vista del puente 25 de Abril desde el mirador de la base del Cristo Rey

 

En el exterior del Cristo Rey se encuentra también el monumento de la Cruz Alta, procedente del Santuario de Fátima, además de muchas zonas verdes circundantes.

 

Cristo Rei y monumento de la Cruz Alta
Cristo Rey y monumento de la Cruz Alta

 

Salimos del Cristo Rey y aprovechamos para dar un paseo con Pivo por el barrio de la Almada ya que el pobre había estado una hora entera en la mochila, y le esperaban otras 4 horas en coche.

Y aquí se acabó nuestra primera aventura por Lisboa con nuestro perro Pivo. A pesar de que en general la ciudad de Lisboa no es demasiado Pet-Friendly por no poder acceder a muchos monumentos y no disponer de oferta de restaurantes donde los perros son bienvenidos, es fácilmente adaptable para visitar con perro. Está permitido el acceso de mascotas en los trenes, metro y tranvías de la ciudad sin coste adicional, por lo que los desplazamientos se simplifican mucho, y existen muchos rincones para que los peludos disfruten. Además el agradable clima del país favorece la proliferación de terrazas las cuales están calefactadas en invierno. Estamos seguros de que volveremos .

No os perdáis este post sobre nuestra escapada a Sintra y Cascais desde Lisboa para poder disfrutar de bosques,castillos,acantilados y playas muy cerquita de la capital Portuguesa, y si vuestra intención es llegar a Lisboa en avión viajando con vuestra mascota en cabina aqui os dejamos un enlace con consejos para reservar un vuelo con mascota en cabina

 

Cayo Santa María

Día 8: PLAYA LAS GAVIOTAS EN CAYO SANTA MARÍA

Tras haber pasado la noche en el Hotel Brisas del Mar , donde no aceptaban mascotas, nos vino a recoger Jimmy, nuestro taxista,  y antes de visitar el Cayo nos dirigimos al Hostal el Marino  para desayunar y tratar con su dueño Osmani el tema del alojamiento para las próximas 2 noches en Caibarien (leer aquí el post de Nicho y Trinidad donde explicamos que perdimos el alojamiento por no avisar con antelación).

Caibarién es un pueblo con tradición de pesca, y el Hostal el Marino está pegado al mar, por lo que el desayuno con aires de brisa fresca frente al muelle de pescadores, nos sentó fenomenal.

Además de ser realmente muy bueno el desayuno del Hostal, las instalaciones estaban impecables y el trato fue muy bueno, por lo que nos dio mucha pena no poder quedarnos ahí alojados según lo previsto.

 

Terraza Hostal El Marino
Terraza Hostal El Marino

 

Desayuno Hostal El Marino
Desayuno Hostal El Marino

Amantes de los animales, Osmani y su familia tenían varios perros de mascotas, tortugas que rescata y mantiene en un estanque alimentándolas hasta que son suficientemente grandes para devolverlas al mar, y un caballo, por lo que Pivo estaba encantado en este ambiente.

 

Pivo observa a las tortugas marinas rescatadas
Pivo observa a las tortugas marinas rescatadas por Osmani

 

Y Osmani de nuevo nos localizó alojamiento en el centro de Caibarién para pasar las 2 siguientes noches. El Hostal Yayo el Pescador sería nuestra estancia, y aunque la habitación era más sencilla que la del Hostal el Marino, tuvimos una agradable estadía. Lo mejor, la amplia terraza donde desayunaríamos y cenaríamos y donde Pivo podía estar en libertad.

 

Habitación Hostal Yayo El Pescador
Habitación Hostal Yayo El Pescador

 

Dejamos las maletas en la habitación, hicimos la mochila para la playa y salimos con Jimmy dirección el Cayo de Santa María. En el Hostal Yayo había una pareja de Franceses que dejaba el alojamiento y se dirigía al Cayo a pasar unos días en un resort. Como no tenían medio para llegar, se vinieron con nosotros en el taxi de Jimmy. Y menos mal que venían con nosotros porque para acceder al Cayo hay un control policial donde nos pidieron el pasaporte para acceder. Nosotros no lo llevábamos encima, error, pero como la pareja Francesa si lo llevaban nos dejaron pasar. Así que recordad llevar el pasaporte encima si algún día decidís viajar aquí.

La ruta desde Caibarien al Cayo de Santa María es una auténtica preciosidad que incluye atravesar un pedraplen, en este caso el más largo del mundo con 48 Km de largo. Un pedraplen es una autopista hecha de rocas vertidas  directamente en el mar que hace que parezca que uno va navegando en lugar de viajando en coche. En la actualidad se están construyendo muchos puentes a lo largo del pedraplen que va al Cayo Santa María para facilitar el fluir de las mareas. Las vistas del mar que se divisan desde él son espectaculares, incluyendo una variada vegetación de fondo.

 

Atardecer desde el pedraplen de Cayo Santa María
Atardecer desde el pedraplen de Cayo Santa María

 

Los Cayos, para los que no lo sepáis, son islas arenosas con manglares. El Cayo de Santa María es el islote más grande de Cuba y está ubicado en el archipiélago de los Jardines del Rey, que incluyen también el Cayo de las Brujas y Cayo Ensenachos. Para llegar al Cayo Santa María recorrimos el pedraplen completo durante 1 hora aproximadamente pasando por los otros cayos y disfrutando del maravilloso recorrido antes de llegar a la Playa de Las Gaviotas, donde pasaríamos todo el día de relax. Esta playa es una de las 2 playas a las que se puede acceder en el Cayo de Santa María sin estar alojado en un hotel. Es una zona protegida, y debido a que se encuentra en un entorno natural y alejado de hoteles, es considerada una de las mejores playas del Cayo Santa María. A la entrada de la reserva hay una zona de control donde se pagan 4 CUC por persona para ayudar a mantener la zona, y dudábamos de si al ser zona protegida Pivo podría acceder o no, pero no nos pusieron ningún problema.

 

Entrada Refugio de Fauna playa las Gaviotas
Entrada Refugio de Fauna playa las Gaviotas

 

Inicio sendero a playa Las Gaviotas
Inicio sendero a playa Las Gaviotas

 

Para acceder a la Playa de las Gaviotas desde el puesto de control, hay que recorrer una ruta andando de unos 10-15 minutos por la que discurre un sendero entre árboles y demás vegetación.

 

Sendero playa Las Gaviotas
Sendero playa Las Gaviotas

En el tramo final tendréis que cruzar una pasarela de madera sobre una laguna antes de encontraros con las dunas que preceden a la playa.

 

Pasarela sobre la Laguna La Huella del Mar
Pasarela sobre la Laguna La Huella del Mar

 

¡Y qué maravilla el acceso a la playa! Divisar esa agua color azul turquesa al fondo con esa arena fina y blanca es un privilegio, nos sentimos realmente afortunados por poder vivir ese paraíso de ensueño con nuestro perro Pivo.

 

Vista de la playa Las Gaviotas
Vista de la playa Las Gaviotas

 

A lo largo de la playa hay unas especies de cabañas gratuitas donde puedes dejar tus pertenencias y estar a la sombra entre baño y baño, al menos eso es lo que hacía Pivo 🙂

 

Vista de la playa Las Gaviotas
Cabañas gratuitas en playa Las Gaviotas

 

Pasamos un día genial en el que hacía una temperatura excelente, tanto dentro del agua como fuera de ella. Además, la zona es increíble para practicar snorkel por sus arrecifes de coral, lo que completa el día y lo convierte en inmejorable.

Solo había un problema, y es que solamente habíamos llevado agua para Pivo y allí no se divisaba ningún lugar donde poder comer o beber algo fresco. Menos mal que vimos a unos chicos con unos mojitos en la mano, preguntamos donde los habían conseguido, y resultó que al final de la playa bordeando la curva había un hotel a donde podíamos dirigirnos. Fuimos dando un paseo hasta allí, y a pesar de que al no estar alojados no podían servirnos comida ya que este resort tiene convenio todo incluido, para el tema de la bebida el camarero no nos puso problema y ¡¡¡por 5 CUC cada uno tuvimos barra libre todo el día!!!!! Y entre mojitos, caipiriñas y piñas colada, aparcamos el hambre y disfrutamos del día en ese entorno de ensueño. Estábamos en una playa espectacular en Cuba con nuestro perro y bebida, no podíamos pedir más.

 

Mojito en playa Las Gaviotas, Cayo Santa María
Mojito en Cayo Santa María

 

Playa las Gaviotas, Cayo Santa María
Playa las Gaviotas, Cayo Santa María

 

Un consejo, si continuáis caminando pasando el hotel, llegaréis a la siguiente playa, la Playa Perla Blanca, que aunque más abarrotada por los huéspedes del hotel, bien merece una visita por su vista espectacular.

 

Pivo corriendo en la playa del Cayo Santa María
Pivo corriendo en la playa del Cayo Santa María

 

Lo mejor de todo es que esa noche habíamos reservado en el hostal una cena con marisco y pescado ya que era la noche de Reyes, una noche especial muy celebrada en España y queríamos celebrarlo igualmente en la distancia. Comimos como reyes, nunca mejor dicho, con la mariscada que nos preparó nuestro hospedador por tan solo 25 CUC. Todo buenísimo, de calidad y en excesiva cantidad, con unas cervecitas bien frescas, ideal para terminar el día.

 

Cena en Hostal Yayo El Pescador
Cena en Hostal Yayo El Pescador

En el siguiente post os contaremos nuestra visita mañanera a Santa Clara y nuestra tarde de relax en otra playa del Cayo de Santa María.Si os a gustado no olvidéis valorar el post o dejar un comentario para consultar.